¡Hola people!

Hoy sí que vengo con uno de mis más favoritos desayunos de la historia y además algo que me habéis pedido ya bastantes.

Nuestro idilio comenzó hace bastante tiempo, pero no fue hasta la pasada temporada de cerezas que se convirtió en todo un ritual.

Los días de trabajo en el campo son duros, y aunque una cereza que otra iba cayendo a lo largo del día, hay que tomar algo que te de bien de power para aguantar hasta el almuerzo. Por eso estos pancakes eran lo más cómodo de hacer, transportar y comer para no tirar siempre de bocadillo, que eso de pan todos los días no va conmigo.

Los solía preparar la noche anterior, a la vez que me preparaba la cena, porque los madrugones también eran tremendos. Así dejo caer que, si nuestra alimentación y salud nos preocupa, hay herramientas para cuidarla, disfrutar lo que comemos y nutrirnos al 100%.

No me lío mucho más, os dejo la receta y unos truquitos al final para que la puedas tunear a tu gusto. Si es para ocasiones especiales porque no tienes tanto tiempo por las mañanas o prefieres cosas más ligeras, a tu gusto como siempre.

Espero que las pruebes y me dejes ver esos resultados y variantes, que seguro que son deliciosas.

Pancakes de plátano

Otra receta para las amantes del plátano
Raciones 2 personas

Ingredientes

  • 2 Plátanos maduros
  • 1 vaso Avena en copos o harina de avena
  • 1/2 cda Canela en polvo
  • 1 cda Harina de algarroba (opcional)
  • Pizca Sal
  • 1/2 vaso Agua filtrada o leche vegetal de tu elección

Elaboración paso a paso

  • Comienza metiendo los plátanos troceados en un vaso para batidora. Puedes hacerlo con una batidora de mano o en tu batidora de vaso si lo prefieres. A mí me gusta que tengan textura y que la avena se triture pero no llegue a ser una masa homogénea, Esto va a tu gusto.
  • Añade el resto de ingredientes: Canela, sal, agua, avena y harina de algarroba en caso de que vayas a usarla. También puedes usar cacao en polvo, vainilla, algún súper alimento, bicarbonato de sodio si quieres que queden más esponjosas, o alguna especia como la cúrcuma para darle otro toque de sabor.
  • Bátelo todo hasta que tenga la textura que te guste y que quede una masa algo más espesa que la de un crepe.
  • Ya puedes ir calentando tu sartén a fuego medio y vertir un poco de mezcla hasta que le salgan burbujitas a la superficie. Suele ser un minuto por cada lado, dependiendo de tu sartén y del fuego de la cocina (vitro, inducción, candela de leña o lo que sea que uses para cocinar). Le das la vuelta y cocinas un minuto más, o hasta que esté cuajada a tu gusto.
  • Yo no añado nada aceite, mis sartenes no son lo más y se hacen perfectamente.
  • ¿Trucos?
    – Si se pegan mucho y te cuesta darles la vuelta (y el problema no es de la sartén), prueba a espesar la masa con un poco más de avena o harina.
    – Si la masa te queda muy dura y no puedes extenderlas bien, o se quedan muy mazacote, añade un poco de agua o leche vegetal. Ve poco a poco o te pasarás la vida compensando agua-harina-agua-harina.
    – Si quieres una versión aún más esponjosa haz lo siguiente:
    – Antes de comenzar a hacer la masa, pon medio vaso de leche en un cuenco y añade 2 cucharadas de vinagre de manzana. Remueve un poco y reserva.
    – Haz la receta añadiendo el bicrbonato como te explico, pero no añadas el agua. Si no puedes batir bien el plátano y la avena puedes añadir un chorrito.
    – Cuando ya tengas la masa batida, añade la leche y bate de nuevo.
    – Cuando cocines las tortitas verás que suben más y quedan más esponjosas.
    – Si no tienes avena, o no te gusta, puedes usar la misma cantidad de cualquier harina. Yo a veces las hago con trigo sarraceno y están igual de deliciosas.
    – Si no te gusta el plátano usa banana 😛
    – Si de verdad no te gusta el plátano puedes hacerlas con compota o puré de manzana. Yo no las he probado nunca así pero seguro que quedan muy ricas. Comenta si las pruebas.

¡Un abrazo súper verde!