¡Hola lovely people!

 

Aunque a día de hoy parezca mentira pero yo era de esas a las que la cocina le repelía un poco antes de comenzar mi andadura vegana. 

Además de que no me gustaba nada cocinar, era un poco «tiquismiquis» con algunos alimentos y texturas. Había muchas frutas y verduras que no comía porque de pequeña me había empeñado en decir, «esto no me gusta» sin haberlo probado siquiera. O al menos que yo recordara. 

Hoy tengo que decir, muy orgullosamente, que me encanta cocinar y disfrutar de mis propias creaciones. Es como un juego, pongamos el ajedrez, que, si no conoces las reglas, te parece lo más complejo del mundo. Cuando ya conoces las fichas con las que juegas y los movimientos y combinaciones de cada una, es cuestión de ir probando movimientos hasta que desarrolles tus jugadas maestras culinarias.

Puedes complicarte tanto como quieras, faltaría más, pero lo más simple y lo más improvisado puede dar como resultado un plato tan sabroso como el que te traigo hoy.

Los «one pot» (una olla en inglés) son platos que se hacen en una sola olla, con todos los ingredientes cocinándose a la vez juntos. Algo así como un guiso de toda la vida pero sin esos secretos en preparaciones previas u orden de ingredientes. Son muy populares para recetas de pasta. Como te digo se trata de cortar ingredientes a tu gusto, poner agua a hervir y añadir todos los ingredientes, especias o aliños y la pasta, y dejar cocer el tiempo necesario para una pasta a tu gusto. Como mucho puedes hervir las verduras unos minutos antes de añadir la pasta, pero en base no es ni necesario.

Es por eso que yo los llamo «platos de poco fregar», porque no ensucias mucho, y esto facilita mucho más tu vida.

Te propongo esta receta con un estilo Thai que últimamente me vuelve loca. Como siempre puedes hacer tus propias jugadas y cambiar ingredientes a tu gusto. Yo utilizo pasta integral, de lentejas, de trigo sarraceno o de arroz mayormente. Mejor que las pastas blancas siempre, pero es mi recomendación.

Vamos con la receta vaga por antonomasia. 

NOODLES DE POCO FREGAR Tiempo aproximado: 20 minutos

INGREDIENTES (para dos personas bien de hambre)

  • 200g. de noodles de tu preferencia
  • 1/2 l de agua filtrada 
  • 1 cebolla
  • 2 tomates medianos
  • 1 diente de ajo
  • 1 dado de jengibre o 1 c.p. de jengibre en polvo
  • 1/2 vaso de guisantes congelados
  • 1 zanahoria grande
  • 1 pimiento rojo
  • 1 rama de apio
  • Zumo de medio limón
  • 2 c.s. mantequilla de cacahuete
  • 1 c.s. de tamari o salsa de soja (opcional)
  • 1 c.s. de sirope de agave o azúcar de coco
  • Sal y pimienta al gusto
  • Perejil o cilantro para decorar
  • Semillas de sésamo para decorar (opcional)

ELABORACIÓN

  • Pon en una olla el medio litro de agua a hervir.
  • Lava y corta en juliana o rodajas todas las verduras y agrégalas a la olla.
  • Añade todas las especias y condimentos menos la pasta y el perejil o cilantro, que los usarás para decorar cuando el plato esté listo.
  • Cuando esté todo hirviendo añade la pasta y espera el tiempo que requiera la pasta en cuestión para cocerse.
  • Retira un minuto antes de lo indicado, retira del fuego y deja reposar un par de minutos.
  • Destapa, remueve bien y estará listo para decorar y servir.
  • ¡Disfruta!

Más fácil ya no te lo puedo poner para que prepares un plataco delicioso, cremoso y en tiempo record.

Cuéntame y comparte tus trucos de poco fregar en la cocina.

Un abrazo verde, verde, súper verde y feliz semana.