¡Hola lovely people!

Hoy traigo una receta que hace muy poco que he introducido en mi cocina. Y la verdad…

¡No sé cómo he tardado tanto!

Llevaba mil queriendo reproducirla porque he visto muchas versiones y variantes y todas me han llamado la atención. Lo que me pasaba es que creía que los garbanzos iban a quedar demasiado duros haciéndolos al horno pero, ¡Para nada!

Supongo que si los dejas mucho tiempo en el horno quedarán como una piedra, obvio, pero pon el temporizador para que eso no te pase.

Quedan con una textura algo crujiente pero aún tiernos por dentro. Además admiten maravillosamente bien muchas combinaciones de especias, de verduras, hoja verde…

Vamos, un top de los que me gustan a mí. Sin mucha complicación y riquísimo.

Así que aquí te dejo la receta con sugerencias de presentación o acompañamiento incluidas.

Garbanzos al horno

Los suelo utilizar para enriquecer ensaladas y hacerlas un plato principal, tacos, incluso encima de alguna crema o caldo de verduras
Plato Acompañamiento, Ensalada, Plato principal
Cocina Mediterránea, Saludable, Vegana
Tiempo de preparación 5 minutos
Tiempo de cocción 35 minutos
Raciones 2 personas

Ingredientes

  • 1/2 bote garbanzos cocidos Puedes comprarlos o cocerlos tú misma. utiliza unos 80-100 g por persona si los cueces tú
  • 1 cda aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 cda pimentón dulce
  • 1/2 cda pimienta molida
  • 1/2 cda cúrcuma en polvo
  • 1 cda tamari o salsa de soja
  • 1/2 cda tomillo seco romero, orégano, albahaca o cualquier otra hierba que te guste
  • pizca sal

Elaboración paso a paso

  • Comienza precalentando el horno a 180°C
  • Si vas a cocer tú los garbanzos deberás remojarlos primero en agua durante 8-12 horas. Puedes hacerlo la noche anterior.
    Pasado el tiempo lava bien los garbanzos y pon una olla con abundante agua a hervir.
    Cuando el agua rompa a hervir introduce los garbanzos y deja que lleguen a ebullición. Mantén el fuego alto unos 5 minutos y luego baja el fuego a potencia medio-baja, tápalos y déjalos cociendo una hora.
    Puedes introducir un par de hojas de laurel para hacerlos más digestivos y que se hagan un poquito antes.
    También puedes ir retirando la espuma que se forma en el agua e ir comprobando cómo de tiernos están cada 15-20 minutos.
    Cuando estén cocidos déjalos enfriar bien y sigue con el siguiente paso.
  • Si usas los garbanzos ya cocidos solo tendrás que lavarlos bien, escurrirlos y ponerlos en un bol hondo para añadir el resto de ingredientes del macerado, remueve bien para que se integren bien los ingredientes y deja macerando unos 15 minutos.
  • El horno seguramente esté a punto así que ve preparando tu bandeja cubriéndola con papel vegetal.
  • Extiende los garbanzos macerados en ella, que queden dispersos y no apelmazados entre sí a poder ser. Mételos al horno durante 20 minutos.
  • Pasados los 20 minutos retira la bandeja, remueve bien todos los garbanzos y devuélvelos al horno otros 10-15 minutos más.
  • ¡Listo!
  • Comprueba que están a tu gusto. Se habrán tostado un poco y estarán duritos por fuera pero tiernos al morderlos, son una delicia.

La verdad es que es una receta muy versátil y te animo a que pruebes diferentes combinaciones de especias.

A veces utilizo curry, comino, jengibre, ajo o cebolla en polvo, incluso limón en lugar de tamari o salsa de soja. Para que queden brillantes y con un toque dulce también puedes añadir una cucharadita de sirope de agave o azúcar de coco.

Y, ¿Con qué los acompañas?

Me flipan en ensalada. Una buena base de hoja verde como lechuga o col kale va de maravilla. Zanahoria rallada, alguna fruta de grano como la granada, que además ahora está de temporada también le puede ir genial.

Otra idea es hacer tacos o fajitas y utilizar estos garbanzos como relleno. En esta versión me encanta utilizar alguna salsa blanca como aderezo para darle humedad a los rollitos.

La salsa utilizada en esta ocasión fue una veganesa adaptada. La base era una mayonesa vegana a la que añadí bien de eneldo y un chorrito de kéfir de leche de soja, limón y una pizca de sal. Quedó tremenda la verdad.

Y poco más que decir.

Prueba nuevas combinaciones y no te aburrirás de comerlos. Si descubres otra idea para utilizarlos me cuentas porfa.

Espero que los pruebes y que los disfrutes mucho.

Un abrazo verde, verde, súper verde.